Grata sorpresa, tanto por el maravilloso entorno que ofrece este histórico parador, como por la amabilidad y profesionalidad de su personal. Además, es de agradecer la posibilidad de adquirir algún que otro recuerdo en su recepción, así como productos de proximidad. Tristemente eso resulta imposible en cada vez más paradores.
Cuatro dias de relax y fotografias, apesar de la climatología. El castillo, el Delta de Ebro y Miravet dan mucho juego (ya conocí el Matarraña, Ports de Beseit y sus pueblos: Valderrobres, Horta de Sant Joan, etc. en otra estancia anterior).
Excelente plantilla en terminos generales.
Felicidades a su Directror Sr. Hernandez y mi apoyo para que se haga una remodelacion de las instalaciones.
Un parador precioso con auténticos profesionales que te tratan en todo momento muy amablemente procurando el que se pueda disfrutar de una perfecta estadía.
Todo perfecto. Comentario. Muy inadecuado el sistema de café en la habitación. Mejor una máquina Nespresso. Sistema sucio y complejo. Lo demás muy bien.
Bonito pazo tradicional gallego, muy bien situado en el casco antiguo. Su jardin pequeño pero muy bonito. Muy buena restauracion con un personal muy amable y atentos en todo momento.