Contrariamente a la buena experiencia que siempre tenemos en Paradores, la estancia en Lorca del 30/3 al 3/4 2024 fue nefasta, Ya comenzamos mal en recepción con la Srta. Amanda que no destacaba por su simpatía y amabilidad, solicitadas con antelación 2 habitaciones con 2 camas nos dieron habitaciones de 1 cama. Pero lo peor vendría por la noche en las cenas del 30 y 31, reservada la mesa para las 21:00 horas salimos del comedor pasadas la medianoche, nos tocó en suerte la Srta. Mireia Alcázar y su atención no pudo ser más desagradable, maleducada y antipática. Entrando a las 21:00 nos tomaron nota recién a las 21:50, el primer plato vino a las 22:30, el segundo a las 23:10, el postre a las 23:50, creo que la espera fue más que desesperante. La noche del 31 fue igual además de no servirnos los aperitivos las 2 noches hasta que los reclamamos. La cena del 1/4 fue mejor porqué nos cambiaron de lado del comedor y la Srta. Mireia no nos atendió. La noche excepcional fue la del 2/4 ya la última, nos atendió el Sr. Fran Jefe de sala y todo fue normal y rodado como debe ser, con amabilidad y buen hacer, con sus tiempos normales y agradablemente. Quisiéramos destacar por su buen trabajo a : Fran (Comedor), Verónica (Recepción, en nuestra despedida, que bien nos atendió), Silvia (Limpieza) y Amina (Desayunos, de la Escuela de Hostelería, una joya). Un cero para: Mireia (Cenas) y Amanda (recepción) que aprendan a empatía y educación con los clientes. Y una mención especial para el Sr. Director por escucharnos y comprender nuestras quejas.
Una castaña de habitación: Tenía reservada una junior suite, me asignaron la habitación 131. Ante mi incredulidad al entrar me fui a recepción y me confirmaron que sí era una junior suite. Para nada coincide con las fotos de la web. La impresión es que han juntado restos de muebles. Cabecero blanco liso, butacón viejo tapizado en verde y rosa, sofá cama gris de mala calidad, plafones de pared y minibar en mimbre ... ¿Unas habitaciones para soñar según e reclamo de la web? Una castaña de habitación. Añadir una cama de matrimonio pequeña, una TV viejuna de 32". Añadimos una toalla y sábana bajera con suciedad antigua, un secador que no funciona. En todos los paradores que nos hemos alojado en junior suite (y son varios) tienes una botella de agua de cortesía, así como cafetera con varias cápsulas de café, e infusiones. Amenities prácticamente inexistentes, en contraste con otros paradores. En éste, nada de nada. Por otra parte, con temperaturas exteriores de 12 grados, con viento y lluvia, los radiadores comunes y del baño apagados.
Una estancia maravillosa, habitaciones con vistas al mar, amplias, cómodas, con terraza, tranquilas y pudimos disfrutar del Menú de la Alcachofa que estuvo espectacular, rico, variado, bien hecho y mejor servido. Una visita inolvidable con la simpatía de Paradores tanto en la recepción, como en el bar y el comedor, nos llevamos un gran recuerdo.
Me encantó, en el antiguo alcazar. Las habitaciones míticas de parador, quizás un pelón anticuadas. Me encantó la cena y el salón bermejo sobre todo. Muy agradables