Espacios singulares para eventos exclusivos

Parador de Hondarribia

En la misma frontera con Francia se levanta el castillo de Carlos V que acoge al Parador de Hondarribia. Una construcción del siglo X destinada a la defensa militar sobre el río Bidasoa, lo que explica los gruesos muros y la altura del edificio, en el que se alojaron el emperador Carlos V, Felipe IV y V, y hasta el mismísimo Velázquez. Su interior guarda tesoros como los tapices diseñados por Rubens con el tema de la Historia de Aquiles.

 

Importante: El carácter histórico del edificio hace que su acceso peatonal presente algunas dificultades. Si usted tiene algún problema de movilidad, por favor pónganse en contacto con el Parador, donde le informarán de la mejor manera de acceder.

Parador de Salamanca

El Parador de Salamanca se encuentra situado en la margen izquierda del río Tormes, frente al casco histórico de la ciudad. Es un edificio de construcción moderna, con ventanas orientadas a los edificios más emblemáticos de Salamanca, que pueden contemplarse mientras tomas un baño en la piscina exterior o te relajas en el jardín. El hotel también dispone de sauna y un centro de convenciones para la celebración de todo tipo de eventos.

Salones del Parador de Cuenca

El Parador de Cuenca**** está construido sobre el antiguo Convento de San Pablo, con las mejores vistas de la ciudad a las Casas Colgadas y Puente de San Pablo. A menos de una hora de Madrid y Valencia con llegada en AVE, esta ciudad es perfecta para la celebración de eventos de empresa en lugares especiales. La proximidad del hotel al centro histórico de esta Ciudad Patrimonio de la Humanidad lo convierte en un lugar exclusivo para eventos y acciones especiales.

Parador de Gredos

Entre aguas cristalinas, agrestes rocas y verdes pinares, la historia de Paradores comienza aquí. Inaugurado por Alfonso XIII, el Parador de Gredos se convirtió el 9 de octubre de 1928 en el primer establecimiento de la Red.

 

Construido a partir de elementos traslados de la casa señorial de Villacastín, su recia arquitectura, de piedra y pizarra, esconde un confortable interior de inspiración castellana, en el que el acabado rústico de la madera crea espacios a la par nobles y acogedores, y convierte sus terrazas en espectaculares miradores a la Sierra de Gredos.

Parador de Ferrol

Una mansión señorial junto a la salida al mar. El Parador de Ferrol es una preciosa casona típica gallega con unas preciosas vistas al mar. Desde algunas de las habitaciones podrás disfrutar de la panorámica del puerto. En otros rincones del Parador, los ventanales ofrecen espléndidas vistas de los arsenales y la ría.

Parador de Granada

Pasar una noche en La Alhambra, entre jardines y fuentes que evocan un pasado donde se mezcla lo árabe y lo cristiano, es la oportunidad exclusiva que te brinda el Parador de Granada, un convento construido por los Reyes Católicos sobre un antiguo palacio nazarí.

 

Sus muros de ladrillo esconden un interior de ensueño, donde excepcionales piezas de arte y mobiliario se funden con espectaculares vistas a los jardines del Generalife, sugiriendo al huésped plácidos paseos por la ciudad e inolvidables momentos de desconexión en los espacios únicos del Parador.

Parador de Cuenca

El antiguo convento de San Pablo, construido en el bellísimo paraje de la Hoz del Huécar, acoge el Parador de Cuenca, uno de los lugares más especiales de la ciudad, junto al Puente de San Pablo y frente a las Casas Colgadas.

 

En su interior, te sorprenderá la fusión decorativa entre tradición y contemporaneidad, y sus espacios únicos, como el viejo claustro acristalado, la cafetería, ubicada en lo que fue la capilla del convento, y la preciosa piscina exterior, dotada de una espectacular panorámica de la ciudad.

Parador de Cruz de Tejeda

En el centro de la isla de Gran Canaria se esconde el Parador de Cruz de Tejeda. Se encuentra a 1560 metros de altitud, en uno de los puntos más altos de la isla, por lo que la vistas son espectaculares. Desde sus terrazas podrás admirar el paisaje cultural del Risco Caído y los espacios sagrados de las montañas de Gran Canaria, declaradas en 2019 Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Unas vistas que comparte con la parte exterior del circuito hidrotermal, en la que podrás relajarte mientras admiras el mar de nubes.