Mi estancia en el Parador de Nerja fue excepcional. Desde el primer momento, nos impresionó la limpieza impecable y la amabilidad de todo el personal. El trato personalizado que recibimos fue sobresaliente, desde los camareros hasta el equipo de recepción, incluyendo incluso al director, quien se aseguró de que nuestra experiencia fuera memorable.
El personal tuvo numerosos detalles con nosotros, como agua de cortesía, dulces y pasteles para merendar, e incluso nos sorprendieron con unas toallas bordadas con nuestros nombres. Todo estuvo en clave perfecta. La piscina y la pradera están muy bien cuidadas, lo que hace aún más placentera la estancia.
El Parador está ubicado en un sitio espectacular, con unas vistas inmejorables. Si bien el horario del ascensor podría extenderse hasta las 10 o 11 de la noche, para permitir que los huéspedes bajen a cenar a los chiringuitos de la playa sin tener que dar toda la vuelta, esto no empaña la calidad de la experiencia.
La comida fue un auténtico deleite. La cocina es excelente, destacando especialmente los pescados frescos de la lonja del día. La carta se renueva cada tres días para evitar la repetitividad, además de ofrecer sugerencias diarias. Recomiendo especialmente las coquinas y el rodaballo.
Las habitaciones son espaciosas y con buenas vistas. Sin embargo, sugeriría que las habitaciones con bañera se modernicen, reemplazándolas por platos de ducha. A pesar de este pequeño detalle, volvería sin ninguna duda.
Muy bien
Buena ubicación para conocer la zona. Habitaciones muy confortables. Gastronomía excelente. No le pongo un excelente global por la falta de servicios como comercios, restauración, piscinas, ni en el parador ni en los alrededores.
La atención que hemos recibido en Recepción en este Parador ha sido excepcional. El Sr. José Manuel nos brindó una bienvenida llena de amabilidad y disponibilidad, y, al despedirnos, sus atenciones y forma de tratar al cliente permanecerán siempre en nuestro recuerdo. Un abrazo. Diego y Pilar.
Espectacular Parador. Ha quedado genial tras la reforma, con una decoración exquisita y con mucho gusto, acorde con el edificio. La atención del personal es excelente. Muy bien los compañeros de recepción. Nos encanta la sensación de llegar a un Parador y que te sientas como en casa o mejor.