Estancia de dos noches con bebé de dos años. Todo perfecto salvo el baño que estaba demasiado viejo. Lo mejor de la habitación la terraza con vistas preciosas. Y su tamaño, era una habitación gigante. Buena comida aunque algo justos de personal en cafetería.
Todo peefecto , el trato del personal excepcional siempre atentos correctos y amables .
El unico punto negro la piscina, , fallo en duchas , duchas viejas , y suciedad en paredes la cual se subsano imagino por quejas de la gente.
Creo que se deberia de modernizar un poco la piscina.
Es una sugerencia , a titulo informativo
Personal y habitaciones perfecto, la zona de la piscina genial para disfrutar del verano después de pasear por la ciudad. La comida exquisita como siempre, todo de la zona y de calidad