En la ciudad

Parador de Alcalá de Henares

En el Parador de Alcalá de Henares, historia y vanguardia se dan la mano en una combinación única. El edificio, que recupera tres colegios-convento del siglo XVII, se funde sin perder su espíritu histórico con una decoración de diseño, en la que destacan su espectacular claustro y el Jardín Tallado, así como el spa, ubicado bajo las bóvedas de la antigua iglesia conventual.

 

El Parador es el destino perfecto para eventos, reuniones y celebraciones de todo tipo, pues cuenta con un Centro de Convenciones de 5 salas y el Salón Paraninfo, divisible en hasta 6 espacios adicionales. Además, su ubicación a 20 minutos del aeropuerto e IFEMA, y a media hora de Madrid, lo convierte en una elección ideal.

Parador de Benavente

A medio camino entre León y Zamora, dominando un cruce de caminos histórico, se alza sobre los restos de la desaparecida fortaleza de los Pimentel el Parador de Benavente. Conserva íntegra la renacentista Torre del Caracol, que alberga un magnífico artesonado mudéjar y un bar de época.

 

Su decoración con tapices, lámparas forjadas y materiales artesanos te transportarán a otra época. Además, los Jardines de la Mota que lo rodean y sus espectaculares vistas sobre los valles del Tera y del Órbigo lo convierten en un lugar de descanso ideal, con rincones perfectos para relajarte, como su piscina y terrazas únicas.

Parador de Ávila

El Parador de Ávila se ubica en el antiguo Palacio de Piedras Albas, un palacio del siglo XVI situado en el casco histórico de la ciudad y con vistas a sus monumentales murallas. Su interior es intimista y acogedor, las habitaciones son amplias, perfectas para descansar, y el comedor con vistas al jardín y a la muralla a través de un patio acristalado hacen del Parador un lugar majestuoso, acorde con muchos de los edificios que encontrarás en la ciudad Patrimonio Cultural Mundial.

Parador de Arcos de la Frontera

Situado sobre el tajo del río Guadalete, el Parador de Arcos de la Frontera, antigua Casa del Corregidor, posee una impresionante panorámica de la sierra de Cádiz y del casco antiguo del pueblo.

 

El Parador se encuentra en un lugar privilegiado dentro de la localidad: junto a la Plaza del Cabildo y el Convento de las Mercedarias. En el interior, te enamorarán las vistas de sus habitaciones y su precioso patio andaluz, decorado con los enrejados y azulejería tradicionales. Además, es un punto de partida ideal para las Rutas del Vino y de los Pueblos Blancos de Cádiz.

Parador de Antequera

Si hay un Parador que rompe con la tendencia de edificio histórico y es símbolo de modernidad, ese es el Parador de Antequera. Situado en una zona ajardinada de la ciudad, es la opción ideal para relajarte y descansar o para celebrar cualquier evento. Sus enormes cristaleras hacen que la luz se cuele por todos los rincones. Las preciosas puestas de sol y la panorámica de la vega antequerana conseguirán que el descanso y la desconexión sean totales.

Parador de Albacete

El Parador de Albacete, ubicado en la extensa llanura de La Mancha, es el lugar ideal para desconectar, relajarse y refrescarse en la piscina las calurosas tardes del verano manchego. El edificio es una finca de amplios corredores, suelos de terracota, techos de madera y amplios jardines que te recordarán a las posadas descritas por Miguel de Cervantes en su libro más universal “El ingenioso hidalgo Don Quijote de La Mancha”.

Parador de Zamora

El antiguo palacio de los condes de Alba de Aliste es hoy el Parador de Zamora. Un precioso palacio renacentista del siglo XV construido en el centro de la ciudad. El edificio es de apariencia militar e interior refinado. Destaca el magnífico patio renacentista con galería acristalada de madera y escudos heráldicos. La decoración es de estilo medieval, como muestran las armaduras, los tapices nobiliarios y las camas con dosel. El hotel completa su oferta con dos salas de convenciones, una refrescante piscina y una excelente cocina en su restaurante.

Parador de Zafra

El Parador de Zafra se ubica en el que fuera el palacio de los Duques de Feria. El edificio es una clara muestra de su larga y rica historia, en la que figura el descubridor extremeño Hernán Cortés, huésped ilustre del palacio. El edificio fue en su origen alcázar, y de fortaleza musulmana pasó a residencia palaciega de los duques. Su espectacular fachada da paso a un refinado interior acomodado a las nueve torres originarias coronadas con almenas. El Parador conserva hermosos artesonados, arcones, herrajes, pasamanos y elementos decorativos del antiguo palacio. Destacan el precioso patio interior y las espectaculares vistas de la ciudad desde la terraza. Completan la oferta del hotel una amplia selección de habitaciones espaciosas y señoriales, una piscina exterior y el cuidado jardín.

Parador de Tortosa

El Parador de Tortosa se encuentra junto al castillo de la Zuda. Es un edificio de nueva planta perfectamente integrado en el conjunto monumental, que destaca por los altos muros y grandes ventanales góticos, y que dispone de amplias y cómodas habitaciones, piscina exterior y elegantes salones para reuniones y eventos. Su posición elevada regala una preciosa vista del Delta del Ebro y del conjunto histórico-artístico de la bella ciudad de Tortosa.

Parador de Tordesillas

El Parador de Tordesillas se encuentra a escasa media hora de Valladolid, en el camino que lleva hasta la histórica villa de Tordesillas. El edificio es una casa solariega rodeada de un frondoso pinar y un cuidado jardín, donde se ofrece descanso y tranquilidad al visitante. En su interior predomina el estilo castellano en mobiliario y decoración. Dispone de piscina exterior, piscina climatizada, sauna y baño turco; además de restaurante y luminosos salones con gran capacidad para la celebración de todo tipo eventos.