Un sitio de obligada visita....las habitaciones que dan a la torre son espectaculares por la noche con luna llena y vistas a las hoces del Cabriel... el viento frio da el acento de autenticidad que lo hace unico.
Ha sido nuestra segunda estancia en este Parador, y aunque esta vez ha sido breve, pues ibamos de paso, hemos podido disfrutar igualmente de las preciosas vistas sobre al ría del Eo, y del magnífico restaurante.