Pedimos al Maitre del restaurante si nos pueden poner una ración de caracoles (en la carta del bar si los tenían y nos dijeron que lo podíamos pedir en el restaurante que nos lo bajarían) y nos dijo que como no estaba en la carta del restaurante no podía ponerlos. No entientdo esta negativa por parte del maitre. Además cuando estás sentado si te toca por la parte donde hace pasillo entre las mesas no para de moverse la silla y parece que estás en el tío vivo de una feria.
Creo que es mi obligación hacer este comentario.
El servicio de cafetería es un desastre
Acabamos de llegar, estamos cansados, es un parador con capacidad para muchas personas, son las ocho de la tarde de un sábado, en la cafetería hay 5 mesas disponibles, una vez ocupadas, cosa fácil como se puede entender, al resto de clientes se les sienta en una mesa de una sala cercana propia de comidas o similar, hay un par de camareros, si pides algo de comer te dicen que hay que esperar un cuarto de hora o así hasta que esté operativo, en fin, un edificio de estas características no puede acoger el servicio de cafetería en una dependencia sin vistas, sin gracia, sin estilo, no es aceptable.
Me siento profundamente decepcionado, y como puede suponerse si pudiera dar marcha atrás no vengo, y no volveré.
Un saludo
Hola:
De nuestra estancia en el parador sólo puedo decir elogios. El parador nos ha gustado mucho...La atención de la gente excelente.Todo muy limpio.Y de la comida que voy a decir,esquisita...
un saludo