Muy buena experiencia la estancia en el parador, muy bonito un edificio precioso con un entorno excelente y acompaño el tiempo. El personal del parador muy amable. El desayuno muy bueno, comimos en el restaurante y decir lo único que tardaron bastante en servirmos entre plato y plato y la comida estaba un poco fría.
Se encuentra en un edificio espectacular por la historia, belleza y situación.
Los espacios son muy bonitos aunque le falta algo de intimidad para los huéspedes frente a la cantidad de turistas que lo visitan.
Hemos encontrado una cucaracha en el baño.
El servicio de restauración es un poco lento.
Parece un poco extraño que el personal de restauración no sepa ni una palabra de inglés.
Parador sencillo, sin grandes pretensiones. Está situado a las afueras de la población y es un lugar de paso sin ningún encanto. Cumple su función. Limpieza y mantenimiento del cuarto de baño deficiente (moho en la jabonera de la bañera, bidet sin toallita), habitaciones vetustas, alicatado de otra época.