Edificio histórico muy bien situado, en el centro de Zamora.
Quizás necesita alguna reforma y actualización de mobiliario y equipamientos.
El personal muy atento y agradable.
Una pega, el excesivo ruido del ventilador de la calefacción hace difícil el descanso. Deberían revisar y actualizar el funcionamiento de estos sistemas.
Instalaciones modernas con el sello habitual de Paradores. No es un edificio histórico como muchos otros, pero mantiene una arquitectura acorde con el entorno. Hace la estancia muy agradable. El personal es especialmente atento y pendiente de cualquier detalle. En general muy buena impresión