Todo muy bien en general, pero la opción sin gluten en el restaurante es muy deficiente. Tras decir que necesitaba pan sin gluten, me
trajeron un envase con un pan al vacío de la marca Schar, junto con un cuchillo de sierra, para que yo lo abriera… En el envase de ese tipo de panes pone claramente que al ser precocinados, necesitan una última cocción de 5 minutos al horno, para que el pan sea idóneo para comer. Lo comenté con el maitre y me lo trajo de vuelta al par de minutos tostado al tostador, lo cual no es ni lo que yo le dije ni lo que se especifica en las instrucciones del
Envase.
Al día siguiente tuve el mismo problema con el mismo maitre, le dije que si no lo ponían al horno preferiría no comer pan. Bueno, pues lo pusieron, pero como si el bicho raro fuera yo por pedirlo. Lo curioso es que 30 minutos después la mesa que se sentó a nuestro lado pidió también pan sin gluten y les volvieron a zampar los dos panes envasados al vacío con el cuchillo de sierra para abrir el envase… En fin, un poco regulinchi esto para un restaurante de Paradores.