Como siempre en Paradores, una estancia de 3 noches estupenda. El edificio es una maravilla, y el personal, como es habitual, excelente y atento. Mención especial nos merecen Víctor y David, en recepción, siempre eficientes y dispuestos a ayudar, y Marimar, camarera de los desayunos, que nos aconsejó amablemente sitios para comer y visitar.
También comimos en el restaurante, muy bien por cierto, y perfectamente atendidos.
Recomiendo que se haga la visita guiada desde la Oficina de Turismo, que está a dos pasos del Parador: Alberto, el guía, la hizo muy interesante y amena. Se nota el interés que pone en su trabajo.
Está claro, Paradores no defrauda!