Estupendo y moderno parador muy bien situado. Buena restauración en la hostería del estudiante. La habitación estaba muy bien, excepto el sistema de iluminación por fases con un cuarto de baño diáfano. Si alguien quiere ir al servicio por la noche, tiene que presionar un botón que también enciende otras luces de la habitación y despierta a la otra persona. Incomprensible.
La estància muy bien.
Mi comentario es porque en mi cuenta de paradores no aparecen los puntos acumulados. Ya que figura que hemos visitado 3 paradores y han sido cuatro
Parador Salamanca.
Parador de Àvila.
Parador de la Granja de San Idelfonso (Segòvia).
El de Siguenza y actualmente 9 de Septiembre 2024 en el Parador de Jaén.
La estància muy bien.
Mi comentario es porque en mi cuenta de paradores no aparecen los puntos acumulados. Ya que figura que hemos visitado 3 paradores y han sido cuatro
Parador Salamanca.
Parador de Àvila.
Parador de la Granja de San Idelfonso (Segòvia).
El de Siguenza y actualmente 9 de Septiembre 2024 en el Parador de Jaén.
El único pero ha sido el calor en la habitación, dado la circunstancia de que el aire no es suficiente fuerte para enfriar la habitación y no se pude abrir por la noche las puertas de la terraza sin dejar abierto el foscurit.
La situación del parador, perfecta para recorrer la ciudad y admirar su belleza. El jardín de antigüedades, un hallazgo. Nos han atendido estupendamente, tanto en el restaurante como en todos los servicios del parador. Con ganas de volver en el festival de teatro.
Hemos disfrutado mucho la experiencia de alojarnos en el Parador de Lerma. Nos parece un lugar espectacular a la vez que acogedor.
En el éxito de la experiencia ha tenido parte importante la magnífica atención recibida por parte de todo el personal, pero especialmente de David de Rioja, en recepción, tan impecable como encantador. Almudena, en el restaurante y el comedor de desayunos, es toda una veterana y una bendición para los despistados, siempre atenta a cualquier necesidad y sonriente.
También Víctor Antolín, de recepción, muy atento y amable y Miguel Ángel, camarero extraordinario. Hemos sido tratadas con amabilidad y eficacia por ellos y otros compañeros suyos, y eso que,sobre todo el primer día, se notaba que hacia falta más personal en la parte de la Bodeguita y la cafetería.
A nuestra salida también tuvimos la inestimable ayuda de personal de recepción, porque no éramos capaces de desentrañar la factura. En mi opinión
el sistema de facturación es caótico e indescifrable, ya que los conceptos no aparecen como en los tickets que firmas cuando realizas las consumiciones en restaurante y cafetería, sino que se suman en ocasiones y en otras aparecen separados (descuentos de gastro parada) por lo que, como digo, resulta muy difícil de comprobar.
Como sugerencia,se agradecería que el detalle de la botella de agua fuera todos los días de la estancia,ya que el agua del grifo tiene bastante sabor
Y por último resaltar lo cómodas que eran las camas y lo suaves y acogedoras que resultaron las sábanas (sería estupendo poder comprar este tipo de artículos aunque fuera online)
Me gustó mucho el parador, buena atención del personal, estuve en régimen de media pensión y tanto el desayuno como la cena espectacular, habitación amplia y limpia. Soy un fan acérrimo de paradores. FELICIDADES