En Paradores, hay habitaciones que cuentan historias, y en el Parador de Zafra, la Suite 314 es una de ellas. Conocida como la habitación dorada, abrir su puerta es adentrarse en un espacio donde la memoria del palacio sigue viva y cada detalle guarda un fragmento de su pasado.

 

Un palacio con siglos de historia

 

Viajar en primavera tiene algo especial. La luz cambia, los días se alargan y el ritmo parece suavizarse. Es la estación en la que todo invita a salir y pasear, sentarse al sol en una plaza, descubrir paisajes en su mejor momento o dejarse llevar por ciudades que despiertan con una energía renovada. En esta época, España se transforma en un mosaico de experiencias donde cada destino vive la primavera a su manera. Desde la explosión de la naturaleza hasta tradiciones centenarias o escapadas junto al mar, hay un plan para cada tipo de viajero.

España se ha consolidado en los últimos años como uno de los grandes destinos de rodaje para el cine y las series internacionales. A la diversidad de paisajes y al atractivo de sus ciudades históricas se suma un elemento muy singular como son los Paradores. La particularidad de sus edificios como castillos, monasterios, conventos o palacios reconvertidos en hoteles, además de alojar a viajeros, también sirven de escenario o base para numerosas producciones audiovisuales.

Situada en una tierra de frontera, Molina ha sido durante siglos lugar de paso, de encuentros y también de disputas. Su historia se remonta a tiempos celtíberos, aunque fueron los árabes quienes levantaron la primera gran fortaleza que aún hoy domina el paisaje. Más tarde, la conquista cristiana y la creación del Señorío de Molina marcaron su carácter independiente, convirtiéndola en un enclave estratégico entre reinos.

La cuenta atrás ya ha empezado. En cuestión de días comenzará la Semana Santa y, con ella, una de las épocas más emocionantes del calendario viajero en España. Durante esta semana, muchas ciudades cambian por completo su ritmo por el sonido de los tambores, el olor a incienso en las calles, las saetas que rompen el silencio o la luz de los cirios iluminando plazas históricas.

Pocas regiones de Europa pueden presumir de un paisaje medieval tan intacto como el de Castilla y León. En esta comunidad se conservan más de 300 castillos visitables, una cifra que la sitúa como el territorio con mayor concentración de fortalezas del continente. Sobre riscos, dominando ríos o integrados en cascos históricos, estas construcciones narran siglos de batallas, linajes nobles y fronteras cambiantes.

Dormir en un castillo medieval siempre tiene algo especial. Pero hacerlo en el Parador de Sigüenza significa también alojarse en un lugar lleno de historias, secretos y episodios sorprendentes que muchos viajeros desconocen.

¿Te gustaría descubrirlos? Estas son algunas de las curiosidades que quizá no sabías de este histórico castillo.

 

Esconde una misteriosa capilla románica dentro de uno de sus torreones

 

Hay construcciones que no solo iluminan la noche, sino también la imaginación. Los faros, erigidos en cabos solitarios y acantilados indómitos, han sido durante siglos guardianes silenciosos del mar. Desde el legendario Faro de Alejandría en el siglo III a. C. hasta las torres que hoy vigilan nuestras costas, su misión ha sido siempre la misma: guiar, proteger y resistir.

Ibiza no es solo un destino turístico, es un lugar que respira historia, creatividad y una energía única que se transmite en cada rincón. En el nuevo Parador de Eivissa - Dalt Vila, esa esencia se recoge y se transforma en una experiencia sensorial que invita a los viajeros a sumergirse en el alma de la isla, donde la historia se encuentra con la modernidad y el arte se fusiona con la naturaleza.

 

El mar como lienzo vivo

 

Así suelen empezar muchos planes en familia. Luego llegan las preguntas… cuadrar fechas, encontrar un destino que guste a todos, decidir entre mar, montaña o ciudad. Pero cuando el viaje coincide con las vacaciones de Semana Santa, y el buen tiempo, muchas de esas dudas empiezan a despejarse. A los niños les basta oír la palabra viaje para empezar a imaginar aventuras de castillos donde viven caballeros, playas en las que buscar tesoros, ciudades llenas de callejuelas por descubrir o carreteras donde cada curva promete una sorpresa.