Desde que, en 2009, El tiempo entre costuras se convirtiera en el debut soñado por cualquier escritor, María Dueñas ha hecho de cada una de sus novelas un acontecimiento esperado por una numerosísima comunidad de lectores. Su última obra, Por si un día volvemos, no es una excepción. Ambientada en la Argelia francesa, exige atención desde la primera página gracias a Cecilia, protagonista con alma de seda y acero.

En Paradores, el arte se disfruta en todas sus formas y espacios, incluidas terrazas espectaculares en las que refrescarte mientras te dejas envolver por la historia de edificios centenarios. El Parador de Chinchón es uno de estos lugares, una preciosa joya en forma de monasterio ubicado en pleno centro histórico de la villa.

Cuando pensamos en el Mediterráneo, es fácil imaginar olas suaves, arena dorada y chiringuitos al borde del mar. Pero tierra adentro, a pocos kilómetros de la costa, late otro Mediterráneo: uno de fortalezas que dominan colinas, callejuelas empedradas que guardan siglos de historias, mercados donde se mezclan aromas de especias y panes recién hechos, y paisajes que combinan viñedos, huertas y montañas abruptas. Este verano, te proponemos abrir las puertas a ese Mediterráneo interior que, sin perder su luz característica, ofrece un viaje más pausado, auténtico y lleno de matices.

Atravesar el portal del Graells es internarse en un laberinto de calles con gusto medieval que ascienden con pausa hasta el emblema de la localidad: el castillo de Cardona, uno de los Paradores más impresionantes.

Con la llegada de las vacaciones, Paradores se convierte en el punto de partida ideal para quienes desean redescubrir la naturaleza a golpe de pedal. El renacer del paisaje, el aire fresco y los días más largos invitan a disfrutar de rutas en bicicleta que combinan deporte, aventura y cultura en escenarios únicos. El programa Naturaleza para los Sentidos, ofrece itinerarios en bicicleta diseñados para todos los niveles.

El verano en España no es solo sinónimo de sol, playa y vacaciones, también es un magnífico momento para sumergirse en el arte y la cultura. Y, si hablamos de cultura, ¿qué mejor forma de disfrutarla que en el escenario? El teatro, con su magia única, su capacidad de despertar emociones, reflexionar sobre la sociedad, remover consciencias y, por supuesto, divertirnos, se convierte en uno de los planes más atractivos para esta época del año. Y para quienes buscan no solo una velada cultural sino también el descanso, los Paradores son el refugio ideal.

A finales de los años veinte, en plena época dorada del turismo, los arquitectos Carlos Arniches y Martín Domínguez vieron una necesidad creciente: la de crear un espacio para los "autoturistas", aquellos viajeros que comenzaban a explorar España en coche. Así nació la idea de una red de alojamientos diseñados para este nuevo tipo de turismo.