Hotel perfecto como parada. Habitaciones amplias y silenciosas siendo el hotel en general muy tranquilo pese a estar en el centro de la población. Personal muy amable, especialmente atentos en el comedor y durante el desayuno.
Aqui, el personal joven y con atención muy bueno, sobre todo en la gastronomia, nos sorprendieran y profitabamos de un servicio fenomenal. Por otra parte, la habitación superior que utilizamos necesita mas reformas, sobre todo en la tuberia.
Pasé dos dias fantásticos con mi señora celebrando nuestro 36 aniversario de boda en la habitacion 218 pero la segunda noche lloviò y a las seis de la mañana empezò a haber goteras en el baño. Avisé a recepciòn y me dijeron que hasta la mañana no venia el de mantenimiento. Mi mujer y yo estuvimos secando el suelo con toallas y poniendo un cubo para la gotera. Apagamos las luces porque caía el agua por el foco. Por la mañana cuando bajábamos a desayunar nos llamaron de recepciòn para ofrecernos un baño donde lavarnos. Me parece incomprensible un parador con goteras y aunque escribí al director a fecha de hoy sigo sin recibir ni una disculpa. He de decir que el resto de servicios así como el desayuno y las cenas estuvieron bastante bien