Buenas , teníamos en la habitación de enfrente un perro que se puso a ladrar mucho a las 7:45,,no es que nos creará un problema,"estábamos de paso y de vacaciones" y solemos madrugar,pero me parece importante que lo sepais
Gracias
Es un parador muy chiquito, con apenas 11 habitaciones pero con un encanto especial. El trato del personal como la calidad del restaurante excepcionales.
Lugar recóndito creado para la reflexión, el contacto con la naturaleza con un otoño mágico, con paisajes y vistas de postal y con una gastronomía selecta.
Sitio estupendo para descansar, la habitación nos dieron a elegir con vistas a la montaña y el personal tanto de recepción como de la cafetería de 10.
Sin duda para repetir mas días.
Es una maravilla: instalaciones acogedoras, muy moderno y original, buen restaurante y el personal muy amable y profesional. Mención especial para los/las trabajadores/as de recepción y para Estela e Isaac del restaurante.