Un correo te arruina la estancia. Normalmente cuando hago una reserva solicito mis necesidades. en esta ocasión volví a hacerlo (una habitación adaptada o en su defecto con ducha). Siempre me han respondido en todos los Paradores, pero en esta ocasión no lo hicieron. Nos personamos el domingo por la noche y ¿cual fie nuestra sorpresa? Pues que en este parador se considera una habitación adaptada aquella que cuenta con una barra en el baño y bañera. Sí, una bañera. Al comentarlo en recepción nos comentan que está adaptada, pero con bañera. Revisen los protocolos y adapten las habitaciones para las necesidades especiales de los clientes porque con una barra en el baño no se soluciona nada. Revisen la altura del gancho de los toalleros porque a dos metros de altura y delante del bidé es imposible colocarlas allí. Por otra parte, si se considera adaptada no debería tener el toallero a más de un metro 70 centimetros, En fin. dos plazas reservadas a personas con discapacidad en el aparcamiento, pero nada más. En la cafeteria el baño se encuentra tras bajar una esclaera angosta de unos 10 peldaños. Hay que ir a la recepción (en otro edificio) para encontrar baños para personas con discapacidad.
El resto de servicios prestados en el hotel son fabulosos. La comida de los desayunos exquisita, La del restaurante sabrona y buena. El personal del parador amable y profesional. Todo de 10 excepto lo expuesto anteriormente.
Quiero expresar mi descontento, este tipo de establecimiento no puede dar un servicio tan pésimo.
Tenia reserva a las 14:00 para comer y hasta las 15:00 no me han tomado nota, no me han puesto el aperitivo y la “supuesta jefa “ de comedor a la que he transmitido mi descontento me ha dado una muy buena contestación: YO LLEVO AQUÍ DOS DIAS y vengo del Parador de TOLEDO, entiéndalo. ???
Me parece una falta de respeto hacia el cliente y no me parece un servicio equivalente a un establecimiento de estas características. Una verdadera pena.
Me encantó el parador! Es un lugar magnífico para desconectar de todo y que es un museo de por sí. Nos dieron un habitación muy grande y con unas vistas geniales. El personal fue encantador. Además tienen las bodegas cerca. Sin duda repetiré la experiencia!