Reuniones

Parador de Jaén

Ubicado en lo alto del cerro de Santa Catalina, junto al castillo del mismo nombre, el Parador de Jaén corona la ciudad y ofrece al visitante una espectacular panorámica de los montes de Sierra Morena y Sierra Mágina.

 

Origen y destino para descubrir todo el encanto del Renacimiento andaluz, el Parador de Jaén impresiona por su fachada de inmensos muros de piedra y su impresionante bóveda interior. En él, encontrarás un estilo tradicional, que combina la sobria arquitectura defensiva con artesanías de la región y te transportará a otra época.

Parador de Guadalupe

Junto al Real Monasterio y la plaza de Santa María, en un impresionante conjunto mudéjar de los siglos XV-XVI, se erige el Parador de Guadalupe, un espacio confortable y acogedor donde arquerías y vegetación invitan a la paz y el sosiego.

 

En él, amplias estancias de blancas paredes y decoración evocadora de su pasado medieval se alternan con magníficos espacios como el claustro, con arcos y celosías de inspiración árabe, o un precioso jardín trasero donde disfrutar de hermosos juegos de agua. Además, desde la piscina y gran parte de las habitaciones con terraza podrás disfrutar de exclusivas vistas al Real Monasterio.

Parador de Hondarribia

En la misma frontera con Francia se levanta el castillo de Carlos V que acoge al Parador de Hondarribia. Una construcción del siglo X destinada a la defensa militar sobre el río Bidasoa, lo que explica los gruesos muros y la altura del edificio, en el que se alojaron el emperador Carlos V, Felipe IV y V, y hasta el mismísimo Velázquez. Su interior guarda tesoros como los tapices diseñados por Rubens con el tema de la Historia de Aquiles.

 

Importante: El carácter histórico del edificio hace que su acceso peatonal presente algunas dificultades. Si usted tiene algún problema de movilidad, por favor pónganse en contacto con el Parador, donde le informarán de la mejor manera de acceder.

Parador de Salamanca

El Parador de Salamanca se encuentra situado en la margen izquierda del río Tormes, frente al casco histórico de la ciudad. Es un edificio de construcción moderna, con ventanas orientadas a los edificios más emblemáticos de Salamanca, que pueden contemplarse mientras tomas un baño en la piscina exterior o te relajas en el jardín. El hotel también dispone de sauna y un centro de convenciones para la celebración de todo tipo de eventos.

Salones del Parador de Cuenca

El Parador de Cuenca**** está construido sobre el antiguo Convento de San Pablo, con las mejores vistas de la ciudad a las Casas Colgadas y Puente de San Pablo. A menos de una hora de Madrid y Valencia con llegada en AVE, esta ciudad es perfecta para la celebración de eventos de empresa en lugares especiales. La proximidad del hotel al centro histórico de esta Ciudad Patrimonio de la Humanidad lo convierte en un lugar exclusivo para eventos y acciones especiales.

Parador de Gredos

Entre aguas cristalinas, agrestes rocas y verdes pinares, la historia de Paradores comienza aquí. Inaugurado por Alfonso XIII, el Parador de Gredos se convirtió el 9 de octubre de 1928 en el primer establecimiento de la Red.

 

Construido a partir de elementos traslados de la casa señorial de Villacastín, su recia arquitectura, de piedra y pizarra, esconde un confortable interior de inspiración castellana, en el que el acabado rústico de la madera crea espacios a la par nobles y acogedores, y convierte sus terrazas en espectaculares miradores a la Sierra de Gredos.

Parador de Ferrol

Una mansión señorial junto a la salida al mar. El Parador de Ferrol es una preciosa casona típica gallega con unas preciosas vistas al mar. Desde algunas de las habitaciones podrás disfrutar de la panorámica del puerto. En otros rincones del Parador, los ventanales ofrecen espléndidas vistas de los arsenales y la ría.

Parador de Granada

Pasar una noche en La Alhambra, entre jardines y fuentes que evocan un pasado donde se mezcla lo árabe y lo cristiano, es la oportunidad exclusiva que te brinda el Parador de Granada, un convento construido por los Reyes Católicos sobre un antiguo palacio nazarí.

 

Sus muros de ladrillo esconden un interior de ensueño, donde excepcionales piezas de arte y mobiliario se funden con espectaculares vistas a los jardines del Generalife, sugiriendo al huésped plácidos paseos por la ciudad e inolvidables momentos de desconexión en los espacios únicos del Parador.