La habitación y el baño necesitan urgente una reforma. No es la primera vez que nos alojamos en este parador, pero en esta oportunidad no nos gustó. Personal de recepción empatico y muy profesionales, llegamos de madrugada y nos atendieron muy bien. En cambio la persona encargada de los desayunos no fue nada simpática. Llegamos a las 7:30 porque debíamos partir temprano y parecía un tanto molesta . No tenían aún todo preparado
En los últimos años vamos a comer, con cierta frecuencia, a este magnífico Parador. En algunas ocasiones, aparte de la familia, nos acompañan algunos amigos a los que yo trato de convencer para que se hagan Amigos de Paradores y en algún caso he tenido éxito. Y no es para menos, porque este Parador tiene un entorno especial, una comida magnífica y una atención exquisita, por parte del personal, tanto del comedor como de la cafetería.
En el comedor, echaremos de menos a Ángel, ya jubilado, pero estamos seguros que siempre estaremos bien atendidos.