El parador de Trujillo es tranquilo y esta bien situado para visitar la excepcional ciudad cacereña pero mas tranquilo que en pleno centro. Trujillo siempre merece la pena por su historia, arte y carácter. El restaurante tiene platos interesantes.
Lamentablemente, el mantenimiento del Parador (que tiene una ubicación espectacular) dejó mucho que desear para nosotras. El HDMI del televisor no funcionaba en la habitación, nos cambiaron a regañadientes a otra en la que la calefacción iba regular y además en el baño, el grifo de la ducha se nos quedó en la mano y el radiador no calentaba. El precio de la habitación se merece un mantenimiento MUCHO MEJOR y nosotras como clientas también. Dudo que cuando vuelva a Granada me aloje de nuevo en el Parador después de esta experiencia costosa y nada satisfactoria...
Amabilidad de todo el personal, la limpieza , está situado muy bien, la comida productos muy buenos y muy bien cocinados. Muy agradecidos a todo el personal del parador