Una estancia inolvidable. Una habitación muy limpia y con vistas al jardín. Todo el personal es muy simpático y muy professional. La cocina es muy buena.
Un placer ser los primeros clientes después de la reinauguración. La atención recibida por parte de Virginia, la directora, y de todo su equipo, espectacular.
El Parador ha ganado modernidad a cambio de una pequeña pérdida de personalidad, al prescindir de los escudos y símbolos propios del Reino de Navarra. Y por suerte, mantienen los manteles en almuerzo y cena.
Acabamos encantados con el lugar y la habitación. Agradecidos fuertemente con el compañero Mérida de recepción que nos hizo la estancia aún más agradable. Lo recomendamos sin duda a cualquier persona que busque relajarse y acabar enamorado de esta pequeña isla.
Está es mi primera visita. La llegada, me ha dejado sin aliento. El enclave, es una maravilla. La bienvenida por parte de Tania Carvallo, ha sido llena de amabilidad y profesional.
Mis 4 noches hospedada aquí, promete llenar mi alma de Paz y Descanso.