Una pequeña obra de arte, la habitación con su propio jardín, dentro de una gran obra de arte, el Palacio del Deán que es el parador, dentro de una majestuosa obra de arte, toda la ciudad de Ubeda. El trato y la atención del personal, dignos de la calidad de Paradores.
Parador precioso. Nuestra habitación muy amplia y cómoda. Magníficas vistas de Toledo de día y de noche.
Comedor muy agradable. Cocina con platos típicos y generales. No disponen de menú. Buen desayuno .
Cafetería muy pequeñita para la ocupación que había.
Muy contentos con estos dos días.p
Fuimos a comer y podemos resaltar la profesionalidad del personal, excelente comida y ambiente muy tranquilo y agradable. Tanto el comedor como todo el Parador es un auténtico monumento. Un castillo que se divisa en lo alto y que no pasa desapercibido. ¡Impresionante!
He recibido la llamada de Manuel, director del Parador, para pedirme disculpas e informarme de que se ha reparado para que no vuelva a pasar. Así se hacen las cosas. Muy agradecido por la atención recibida. Volveremos a Soria