Llamado también Alcázar de arriba o Rey Don Pedro, está situado en la oírte más alta de la ciudad, con vistas a la llanura o la vega. Muy recomendable 👌
Estancia muy agradable , como siempre el trato inmejorable por parte de todo el personal pero destacaremos la atención en el restaurante por parte de su responsable, es tan eficiente como agradable. El personal de limpieza de 10
Sencillamente espectacular.
El pueblo es algo sublime, ese empedrado, ese "olor Isabelino", ese ambiente medieval y esa gastronomía tan auténtica y rica lo hacen inigualable.
Su plaza Mayor y ese recuerdo de Pizarro hacen de Trujillo y su espectacular Parador un pueblo para no perdérselo.