El valor histórico y monumental del Parador de Úbeda es impresionante. Aunque, considero que le vendría muy bien una restauración que no mermaría en absoluto su importancia.
Por otra parte, quiero manifestar mi descontento por el precio que he abonado por las tres noches que contraté a través de la Central de Reservas. He pagado 404, 18 por dos noches (desayuno incluído) ya que la tercera era una caja regalo.
Soy empleada de la Uned, se suponía que nos hacían descuento. Al comentar con huéspedes que se encontraban hospedados en las mismas fechas, comprobé que en Booking y en las redes sociales era mucho más barato. Incluso hay tarjetas Senior (mi marido y yo tenemos más de 60 años). No me informaron correctamente.
Es evidente que no vuelvo a hacer uso de la Central de Reservas, tampoco adquiriré ninguna caja regalo y, por supuesto, informaré a mis conocidos del motivo.
Un saludo,
Yolanda López
El castillo donde se encuentra el parador es impresionante.
Aunque hemos pasado una buena noche hay algunas cuestiones que debrían mejorar. Primero, antes de reservar una estancia en media pensión, llamé a “atención al cliente” para saber si en la cena se incluían las bebidas, la persona que me atendió me aseguró que sí, pero cuando fuimos a cenar, nos dijeron que no estaban incluidas. En este punto, quiero indicar que la oferta de vinos tiene muy poca variedad y unos precios desorbitados, por un vino que en tienda cuesta 5€, en la carta la ofrecen por 21€. Por nuestra parte, no volveremos a contratar la media pensión porque no merece la pena.
Además, cuando llegamos, la habitación estaba a 17 grados, lo que en un parador de 4 estrellas con un precio acorde a la categoría, es un detalle muy desagradable.
Otro detalle fue que el secador no funcionaba, deberían asegurarse de que todo está en orden.
A parte de esos temas, me gustaría agradecer a todo el personal el servicio y la disponibilidad porque gracias a ellos hemos tenido una gran estancia.
La situación del decano de los Paradores es privilegiada. El edificio es precioso. Pero le hace falta una reforma integral: el mobiliario de las habitaciones está para un anticuario, los baños son fríos e incómodos (la ducha es ya fundamental en cualquier hotel), las zonas comunes tienen sofás y sillas de cuando reinaba Carolo...Y el desayuno deja muchísimo que desear en comparación con cualquier otro Parador, sea de la categoría que sea. Seguiré yendo porque adoro Gredos. Pero ojalá que en alguna próxima visita pueda decir que, por fin, ha empezado su renovación.