En general nos ha parecido un parador algo frío , tal vez los árboles aportan demasiada sombra,aunque es cierto que durante nuestra estancia el sol no hizo apenas acto de presencia, jardines un poco abandonados con bastantes podas sin recoger.
El restaurante nos pareció frío en las cenas , demasiado sobrio en decoración, aunque en el desayuno al estar en la zona de cristaleras resulta más alegre.
La habitación también con una temperatura fría por la orientación de la misma.
Como siempre el personal muy profesional .
Iniciamos la estancia de la mejor manera posible: nos asignaron una habitación superior a la solicitada y una orientación fantastica para un amante de la fotografía.
Encontramos a muchos kilometros de distancia al Sr, Aran conocido en Arties, con un equipo de colaborados fantasticos, tanto en sala, desayunos o cafeteria.
Muchas gracias al equipo de recepcion, todos muy atentos, y en especial el Sr. Alvarez, del que no nos pudimos despedir.
Fantástico alojamiento para hacer rutas de senderismo. Tuvimos la suerte de tener el Spa para los dos solos. Los masajes y tratamientos muy bien. En general todo perfecto.
El parador de Úbeda se encuentra en un edificio renacentista en la emblemática Plaza de Vázquez de Molina; por tanto, la localización es excelente. Aunque no es un parador muy grande, ofrece los magníficos servicios y atenciones comunes al resto de los establecimientos. Tuvimos la suerte de estar alojados en una habitación que daba a la plaza y con vistas privilegiadas a la Capilla del Salvador.