Hemos estado dos veces y la atención ha sido estupenda. Las habitaciones, muy luminosas y confortables. Muy cerca de Vitoria y al lado de unos preciosos paseos en el embalse de Ulivarri-Gamboa.
Ha sido nuestra segunda estancia en este parador y no será la última. Es la mejor base para recorrer el Delta del Ebro y para subir a Los Puertos, además de la propia ciudad. El Castillo es impresionante, el paseo hasta la catedral bajando por los Colegios Reales es un descubrimiento.