Los sábados solemos comer fuera de casa y este sábado elegimos Chichón y su restaurante. Solemos ir con cierta frecuencia. Nuestra rutina es atravesar la plaza, saturada a mas no poder, y entrar en ese remanso de paz que es el parador. Vemut en el claustro o en la terraza y después al restaurante. Esta vez , con el buen día que hacía, optamos la terraza interior. La comida como siempre muy buena y muy bien presentada.
Paté para compartir, Cochinillo y Bacalao, Cervezas y agua que hay que conducir, postre y café.
Una de las joyas de la corona de Paradores. Buena gastronomía, atención y espectaculares estancias. Una pena que actualmente se encuentre en obras. Volveremos.
Somos Amigos de Paradores y como siempre encantados del ambiente de los Paradores, sin duda preciosos edificios y un remarcable esfuerzo por mejorar la orientación y servicio al cliente. Lamentablemente quedan todavia algunas tristes excepciones como la Srta Carmina N., que a solicitud de nuestro hijo de acompañar con unas judias su menú infantil se negó diciendo que no era posible. Al hacerle notar que uno de los platos pedidos era con judías anotó de mala gana la opción judias… cargando 2 suplementos de 5€, en total 10€, cuando el menú infantil son 17€. Que cuesta ser amable como sus compañeros? Estos detalles entristecen y empañan la experiencia.