La ubicación es lo mejor de todo, con unas vistas impresionantes a ambos lados. El edificio es un increíble castillo ubicado sobre la cresta del monte, donde se encuentra el castillo de Santa Catalina. La zona y su localización es de lejos lo mejor, haciendo que sea uno de los más bonitos en los que he estado
Una maravilla todo, el personal sobre todo el de los restaurantes y cafetería, excepcionales. Las piscina muy bien y la habitación también, lo único que por la puerta entra mucho ruido y hay muchos mosquitos en el baño