El parador es moderno. La comida muy buena. La piscina es agradable. Y el parking está al lado. La única pega es que el horario de piscina están limitado por el covid y que los hombres que nos atendieron de recepción insistían en hablar en catalán cuando se les hablaba en castellano. No así las mujeres de la recepción que fueron muy amables.
Como siempre en Paradores un trato inmejorable, la Srta de recepción me sorprendió muy gratamente nos daba la llave de la habitacion sin pedirla y con una sonrisa dando los buenos días o noches. Muy buena comida tanto en el restaurante como en cafetería, las alfombras un lujo