Lugar muy tranquilo en estas fechas y si hace buen tiempo que es probable,disfrutar de las playas,a un paso de Portugal . Buena habitación y desayuno formidable..
Estuvimos tres días alojados en plena pandemia Peninsular y fue una pasada estar en esos parajes tan impresionantes sin tener prácticamente contacto con turismo y sin visitantes en todo el parque Nacional, a las 22h había que abandonar y desalojar las zonas comunes y las rutas por las cañadas eran siempre solitarias, En el Parador solamente había unos cuantos deportistas de dos equipos ciclistas y unas tres habitaciones de clientes. Fue una experiencia insólita asomarte por la noches y ver los perfiles de lal cañadas, los Roques y el majestuoso Teide rodeado de una cúpula de estrellas. Luego volvimos a estar al año siguiente comiendo en el restaurante en la misma fechas y nuevamente en el 23 con un grupo de amigos en una marcha por el parque para recordar tan buenos recuerdos.
Me encanta este parador, cada vez que vamos a Gran Canaria lo visitamos e intentamos quedarnos al menos una noche, o comer en el restaurante y visitar el spa, es una auténtica maravilla. Recomiendo pasar la noche para disfrutar del atardecer con las vistas de Tejeda, impresionante.