Magnífico Parador que es capaz de mantener un buen nivel de servicio incluso estando en obras de rehabilitación.
Antiguo Convento, el edificio es una maravilla, la decoración sobria y elegante. Muy confortable en sus zonas comunes, Restaurante y Cafetería.
La habitación estupenda y cómoda, el servicio de comidas en cafetería y restaurante muy bueno y el desayuno bastante bien aunque le falta un poco de variedad en la selección. Los desayunos, que antes eran muy genuinos y distinguibles en cada Parador, ahora han sufrido un tijeretazo y una uniformidad aburrida. Es más difícil reconocer la gastronomía local a través del desayuno si en todas partes ofrecen lo mismo.
Trato inmejorable. La decoración navideña realmente bonita. Las habitaciones limpias y espaciosas. La variedad en el buffet un poco pobre y no de excesiva calidad.
Trato inmejorable. La decoración navideña realmente bonita. Las habitaciones limpias y espaciosas. La variedad en el buffet un poco pobre y no de excesiva calidad.
Es la tercera vez que resido en este parador, la primera por un curso de la empresa, que me encantó. Antes, sólo había ido al restaurante porque resido en Madrid y hacía visitas de un día a Alcalá.
Continúa siendo uno de mis preferidos (aunque esto es difícil de valorar), la atención del personal espectacular: recepción, habitaciones, bar y restaurante, estavez en la hostería con mención especial para César que nos brindó una amabilidad exquisita.
La ubicación del parador en un edificio histórico muy bonito. Todos los espacios amplios, incluida la habitación. Los desayunos muy completos. La atención del personal de 10. El restaurante La hostería del estudiante muy bonito y amplio, tuvieron el detalle de ubicarnos en una sala solos (llevábamos 2 carritos de niños), la comida correcta (los postres muy ricos).
En general, una estancia perfecta, esperamos volver 😊
Una experiencia maravillosa. Unas vistas preciosas desde la habitación, la atención de todos los empleados excelente y el spa y la comida súper buenos también