Pese a no ser un edificio histórico, su decoración interior es clásica y bien conjuntada, sobre todo en sus salones.
La carta del restaurante deja algo que desear pero lo compensa la de cafetería, más amplia de lo habitual en Paradores.
El trato ha sido muy agradable.
Mi última visita ha sido al Parador de Tortosa fue decepcionante. No tuvimos una habitación buena, a pesar de nuestra reserva en habitación superior, ya que era oscura con muebles viejos y carente de todo atractivo. Una estancia fría, y nunca mejor dicho ya que tuvimos que cenar con el abrigo puesto a pesar de solicitarlo, no se podía encender la calefacción. Teníamos dos noches contratadas y habiendo pensado inicialmente prorrogar la estancia, desistimos después de nuestra experiencia.
Nos borró de un plumazo nuestra estupenda estancia en el Parador de Aiguablava.
Suelo ir a este Parador porque viajo a Ferrol 5 veces al año.
El caso es que en Noviembre del 2022 me dejé mi bolígrafo Montblanc y llamé y en cuanto pude, el mismo día de viaje y al día siguiente.
Nunca apareció y es una pena, por el bolígrafo porque era un regalo especial y muy valioso y por el Parador, porque ya suelo evitar volver.
Nos ha encantado, todo perfecto desde el personal que ha sido muy amable hasta la habitación y las instalaciones. Repetiremos en este parador sin duda.
Lo hemos recomendado a familiares y amigos.