Alojados en la habitación 1, vistas a un trozo de muralla, que nos impedía ver la bahía o simplemente la calle, generando cierta claustrofobia y al lado de la cocina y comedor, con mucho ruido desde las siete de la mañana. El parador es fantástico pero evitad la habitación 1, un establecimiento de esta categoría puede prescindir de ofrecerla al cliente y seguir manteniendo el estatus de turismo de calidad.
Fenomenal, como siempre.
Personal muy amable, tanto en recepción como en el comedor; cena y desayuno excelentes; habitación muy confortable, con el plus del baño, con ventana al exterior. Ya habíamos estado antes en este parador, pero con lluvia, así que esta vez hemos podido disfrutar de su maravillosa terraza. Seguiremos repitiendo. Zorionak, eskerrik asko eta laister arte.
Es nuestra segunda visita del año a este Parador, en esta ocasión tuvimos la oportunidad de conversar con su director D. Víctor Teodosio, sobre la buena calidad y el punto de maduración de la carne que se sirve en el Parador, nos comento que es de la raza autóctona Avileña-Negra Ibérica.