Veníamos del Parador de Plasencia y la verdad que la diferencia se noto muchísimo. Echamos en falta una buena recepción, de hecho la puerta de entrada es tan dura que cuesta abrirla, huele bastante mal en toda la estancia, no tienen un hilo musical que ayuda al relax y le aporta elegancia, el acceso a la piscina estaba bastante desprolijo y muy sucio por las palomas y no era de uno o dos días. En fin, muchos detalles, que como comente anteriormente, al venir del parador de Placencia el contraste se percibió aún más.
El personal excelente.
El personal lo mejor del hotel, muy atentos y amables. El desayuno muy bueno. La habitación un poco pequeña sobre todo el baño que para dos personas y con la calidad esperada, se queda muy por debajo. Pocos detalles y ninguno por tener tarjeta oro como en otros paradores. Se trata de un monumento histórico y entiendo lo limitado del espacio, pero por el precio me esperaba bastante más, me ha desilusionado un poco.
Por la mala conservación de la piscina, nuestro hijo se hizo una herida importante en el pie. El parador no se hizo cargo de nada, lógicamente nos pidieron disculpas, pero no tuvimos el apoyo mínimo que hubiéramos esperado. Además, Paradores excusó al director ya que nos había preguntado por el pequeño. Nada que
We have always loved coming here and on the 4th August we brought all our friends and family to celebrate our wedding. Such a fantastic Parador with amazing staff and food!