Simplemente dar las gracias al personal del Parador de Lerma por su gran hospitalidad y amabilidad. Víctor y Mar nos dieron una bienvenida memorable y su amabilidad está por encima de lo esperado. Grandes profesionales. Recomendar comer o cenar en el fantástico restaurante liderado por el gran Maitre y mejor persona, Roberto. Nos hicieron sentir como en casa y eso, para nosotros, es el mejor halago que se puede dar. Gran Parador y enorme personal.
Un edificio precioso, con detalles que lo hacen único y perfecto para pasar un día en familia. Las habitaciones muy cómidas y el almuerzo estupendo. ¡Espero regresar!
Extraordinario Parador llevado por un personal digno de mención desde la entrada en la recepción, limpieza, restauración, organización de las distintas áreas. Han hecho una velada fantástica mientras a fuera el invierno arreciaba en el Parador la experiencia ha sido inmejorable.
Muchas gracias a todo el personal tan profesional y atento.