Parador de Jaén
Ubicado en lo alto del cerro de Santa Catalina, junto al castillo del mismo nombre, el Parador de Jaén corona la ciudad y ofrece al visitante una espectacular panorámica de los montes de Sierra Morena y Sierra Mágina.
Origen y destino para descubrir todo el encanto del Renacimiento andaluz, el Parador de Jaén impresiona por su fachada de inmensos muros de piedra y su impresionante bóveda interior. En él, encontrarás un estilo tradicional, que combina la sobria arquitectura defensiva con artesanías de la región y te transportará a otra época.
Parador de Guadalupe
Junto al Real Monasterio y la plaza de Santa María, en un impresionante conjunto mudéjar de los siglos XV-XVI, se erige el Parador de Guadalupe, un espacio confortable y acogedor donde arquerías y vegetación invitan a la paz y el sosiego.
En él, amplias estancias de blancas paredes y decoración evocadora de su pasado medieval se alternan con magníficos espacios como el claustro, con arcos y celosías de inspiración árabe, o un precioso jardín trasero donde disfrutar de hermosos juegos de agua. Además, desde la piscina y gran parte de las habitaciones con terraza podrás disfrutar de exclusivas vistas al Real Monasterio.
Parador de Hondarribia
Garrantzitsua: Eraikinaren izaera historikoaren ondorioz, oinezkoentzako sarbideak zailtasun batzuk ditu. Mugikortasun-arazoren bat baduzu, mesedez, jar zaitezte harremanetan paradorearekin, eta bertan jakinaraziko dizute zein den sartzeko modurik onena.
Parador de Salamanca
Espacio Gastronómico La Cuajadera del Mediterráneo - Parador de Mojácar
Restaurante del Parador de El Hierro
Parador de Gredos
Entre aguas cristalinas, agrestes rocas y verdes pinares, la historia de Paradores comienza aquí. Inaugurado por Alfonso XIII, el Parador de Gredos se convirtió el 9 de octubre de 1928 en el primer establecimiento de la Red.
Construido a partir de elementos traslados de la casa señorial de Villacastín, su recia arquitectura, de piedra y pizarra, esconde un confortable interior de inspiración castellana, en el que el acabado rústico de la madera crea espacios a la par nobles y acogedores, y convierte sus terrazas en espectaculares miradores a la Sierra de Gredos.