Jueves
Buena muestra de la huella árabe la encontramos en nuestra siguiente escala ya en tierras sevillanas, la localidad de Carmona. Asentada sobre la vega del río Corbones, es una ciudad que destaca por su monumentalidad y por el legado de las diferentes culturas que la han poblado. Iglesias, palacios y murallas forman parte del importante patrimonio artístico que alberga su casco histórico, dominado por la imponente imagen de su fortaleza de origen árabe, el Alcázar del Rey Don Pedro, junto al que se alza el Parador, un palacio de cuidado estilo andalusí.
Imprescindible es la visita a la Puerta de Sevilla, la necrópolis romana, testimonio de un esplendoroso pasado, el barrio mudéjar de San Felipe, la entramada judería y el Museo de la Ciudad, que permite recorrer su historia. Su situación a media hora en coche de Sevilla permite disfrutar del ingente patrimonio monumental y artístico de la capital hispalense, como el Real Alcázar, que comenzó a construir Abd al-Rhaman III en el año 913. También son de interés la Catedral, la Giralda, la Torre del Oro, además de las numerosas posibilidades de ocio que ofrece la capital sevillana. Una ciudad que desprende luz y duende, donde la religión y la fiesta se viven con especial pasión -marca en el calendario la Semana Santa y la Feria de Abril-, y de la que recordarás con nostalgia suculentas tapas al sol de las terrazas, y mágicos rincones.
¡Atención golosos! En los postres también se percibe la influencia árabe y la repostería recoge una larga tradición conventual. Destacan la torta inglesa, los bollos de aceite, el arroz con leche, las torrijas bañadas de vino dulce y miel, los polvorones caseros, las tortas de almendra y el sabroso guiso de castañas con canela. ¡Irresistibles!