La habitación era amplia y preciosa. Detalles cuidados. El parador es muy agradable y volveremos sin duda, seguramente cada año. Nos hemos quedado con ganas de probar el restaurante y el spa.
He llegado hace unas horas y ya estoy encantado con el lugar, tranquilo, relajado y con una atención impecable, como es habitual en Paradores. Cuando me vaya comentaré el resto de servicios, pero hasta ahora sin posibilidad de queja.
Nuestro primer parador, la ubicación magnífica, la piscina genial con el agua caliente, la habitación muy bien, aunque para nuestro gusto el colchón un poco blando, lo mejor y a destacar sin duda José uno de los camareros del restaurante, al que sólo se le puede dar las gracias por su amabilidad, atención y buen hacer, todo ello sin menospreciar al resto del personal que son correctos y amables.