El parador es precioso. Muy buena ubicación dentro de la isla. Íbamos buscando tranquilidad y fue la mejor elección. Todo muy limpio y el buffet de desayuno estupendo. El personal amable y atento en todo momento.
Las únicas pegas que le ponemos fueron que el horario de acceso a la piscina es algo limitado y, por otro lado, supongo que es debido a estar rodeado de tanta vegetación, es que nos encontramos alguna cucaracha al abrir el balcón.
Bonito Parador ubicado en un antiguo convento reformado, con un claustro y un restaurante en la antigua iglesia espectacular.
Situado en el centro histórico de la ciudad, ideal para visitar andando todos los lugares de interés.