Decepcionante, la habitación sin vistas, enfrente de una puerta de servicio. Un alojamiento de esta categoría no debería tener estas habitaciones, o en su caso, ofrecerlas a un precio mas bajo, cuando elijes paradores buscas un mínimo de confort. Por otra parte los empleados estaban desbordados de trabajo con las deficiencias en el servicio que esto supone.
Una estancia maravillosa, no solo por el entorno de la ribera sacra que hay que verlo si o si, sino también por una estancia muy agradable, tanto por el parador en sí como por las personas que te cuidan, en especial Ander en restauración que te hace querer repetir por su trato con la gente.
Nos alojamos en este parador la noche del 20 de agosto de 2024 al 21 de agosto y nos fuimos encantados y seguros de repetir y de recomendarlo. La habitación estaba muy cuidada y limpia, al igual que el resto de las estancias del parador. Todas las personas que nos atendieron fueron muy amables. ¡Gracis!