El miítico Parador del que todo el mundo habla, y no es para menos …Baiona es espectacular , una joya brillante y querida por todos los que alli se hospedan.
El Hotel es todo un espectaculo desde que entras hasta que sales.
Quizas el desayuno insuficiente, pero las atenciones por parte del servicio y por parte de la recepcion (nos Acomodaron en una habitación mejor, porque olvidé de señalar dos camas separadas en la página web) .
Las vistas desde cualquier punto …magníficas!!
Mucha amplitud y buenos servicios, como pisvina, boutique y salones de lectura y relax .
DEl pueblo que decir….increible!!!
Maravilloso edificio , en cuanto al personal resaltar a Rocío y Jennifer, un encanto de personas( a excepción del tipo del flequillo, que quiso hacer una gracia, y para eso como el arte se tiene o no se tiene) , recomiendo a este camarero aparte de cortarse el flequillo que bromas con clientes delante CERO