Una de las mejores vistas, si no la mejor, de todos los paradores que he visitado. Panorámica excepcional de la ciudad. Todo y que hubo un problema con el agua caliente en el edificio durante la mañana que no es de recibo en un Parador de esta categoría, el personal de recepción, fue bastante profesional, en especial, César, que no sólo nos proporcionó una habitación espléndida sino que nos dio además muy buena información para nuestra visita.