No me gustó que tienen una bañera en el baño, en vez de ducha. Y la disposición de la mampara, que se abre por donde tiene la "rampa" de la bañera, hace difícil salir de ella. Lo veo peligroso. Sobre todo si eres una persona mayor.
El Parador ha quedado realmente bien.
Las 24 habitaciones tienen vistas hacia la ciudad y especialmente hacia el Castillo, que por la noche se ilumina, creando unas vistas espectaculares, recomiendo visitarlo.
La comida, como todos los Paradores, muy buena, bien cocinada y con productos de cercanía, con unos precios razonables para lo que tomas.
Los empleados se esmeran en atender a los clientes,
Volveré de nuevo.