Volvimos a este Parador despues de algunos años. Siempre tan magnifico.
El restaurante fue muy decepcionante. Pedimos un solomillo de ternera que era ridiculo por su talla pero sobre todo tenia un gusto muy rao y la carne estaba seca. Fue presentado con unos trocitos de brocoli y coliflor cocidos con agua. Mi marido cogio el cabrito que era todo grasa. Nos servieron unas patatas panaderas secas que debian de llevar ya unos dias olvidadas en algun rincon de la cocina.
En el desayuno tanto la bolleria presentada casi cruda como los embutidos eran de muy mala calidad. El jamon que es un producto muy español y que es uno de los productos que mas reputación tiene en España era de una calidad bajisima y cortado en lonchas gruesas imposibles de comer. Una pena. Aunque debo decir que esto se aplica hoy en dia a muchos paradores lo que es una pena que la calidad sobre todo del desayuno se esté poniendo tan baja.
Por lo demas el Paradoe es una simple maravilla.
En primer lugar querría reseñar que el presente comentario lo dejo con una finalidad totalmente constructiva. Como verán en mi valoración, estoy muy contento con el trato, limpieza, amabilidad, etc. Pero he de dejar constancia de un punto que empaña enormemente la experiencia y parece no haber sido relevante para el personal al cual se le ha comentado.
De las dos noches pasadas en el hotel, la primera fue como se esperaba, muy buena. No puedo decir lo mismo de la segunda. El motivo fueron las ventanas. En mi habitación (la 301), la ventana que se encuentra frente a la cama no cierra bien. La consecuencia fue una noche horrible. Hizo viento, y la ventana hacía un ruido que no nos dejó dormir en toda la noche. Para mas pesar, dejaba entrar aire, por su parte superior. Este aire recorría el techo de la habitación e iba a parar al cabecero de la cama, con lo que sentíamos el aire frío llegar a nuestras cabezas en la cama.
Así que en conclusión, lo que debió ser una estancia agradable de relax, descanso y disfrute, se convirtió en una mala noche, en mayúsculas. No poder descansar, pasarlo mal y, si me apuras, levantarse con molestias en la garganta debido al aire frío respirado durante la noche.
Somos personas bastante razonables y comprensibles así que, por no provocar un cambio de habitación en mitad de la noche (cosa bastante incómoda también) aguantamos la noche. También he de decir que al principio tuvimos la esperanza de que parara un poco el viento y nos dejara descansar... pero eso no pasó.
Mi sorpresa fue al día siguiente cuando comenté el problema en recepción. Lejos de ver sorpresa, me encuentro con la respuesta de que se han quejado más habitaciones y de que cuando hace aire suele pasar... Como me gusta pensar bien, opino que la persona que me respondió no es consciente de lo mal que se pasa por la noche y de que es un problema con solución. Su contestación fue totalmente conformista. De hecho me comentó que se lo diría al de mantenimiento (después de insistirle).
Creo que no se paró a pensar que la gente que paga un parador 4 estrellas paga por el plus que se recibe en estos establecimientos. Y pasar una noche "de perros" no es algo que nadie espere en estos hoteles. Cuando reservas el hotel no piensas que si hace un poco de viento no vas a poder dormir. Hace 50 años quizás fuera comprensible. Pero hoy día con los medios que existen no. Y hablo con conocimiento de la materia. El problema de esas ventanas es subsanable.
En fin, cuando hablé en recepción no tenía ninguna segunda intención. Solo que conocieran el problema para poder ponerles solución. Incluso les mostré un video que conservo donde se aprecia el problema perfectamente. Incluso se ve en el video como la hoja de la ventana se mueve con el viento cuando está cerrada. Ésto es impensable en una carpintería actual en una ventana abatible.
Me reitero en que el personal fue muy agradable, el hotel estaba muy limpio, me trataron muy bien. Pero sin duda no volvería a pasar una noche en el hotel en similares circunstancias.
Espero que tomen este comentario como lo que es, una crítica constructiva que solo desea que tomen en serio lo que es un problema gravísimo para el descanso de un huésped. Que, en definitiva, es el fin más básico de una habitación de hotel, descansar.
Gracias por la atención y seguro que volveré en otra ocasión. (Eso sí, revisaré las ventanas antes de aceptar la habitación).
Estuvimos en enero del 2023, y es un parador con muchísimo encanto. Hicimos la visita guiada que hay en el mismo castillo y fue superinteresante. Me encantó la comida del restaurante y las vistas que hay tomándote en el bar.
Decidimos pasar un par de días en familia (9 personas) aprovechando la celebración de Reyes. Todo perfecto: ubicación, habitaciones, restaurante, entorno, personal... Absolutamente recomendable.