Teníamos media pensión y todo genial, la atención del personal, la comida con muchos toques regionales, el salón, el trato recibido por el personal, sobre todo hacia mi hija pequeña que se lo pasó pipa.
La habitación que nos dieron era superior a pesar de tener una normal y estar libre. Era muy grande y chulísima. Recomendable en todos los sentidos.