Hay sitios que no tienen precio... el parador de Aiguablava es uno de esos lugares mágicos que te atrapan nada más llegar. El enclave, las prestaciones, el personal... un trato exquisito que agradecemos infinitamente... en el Restaurante,, en recepción, la cafetería... la guinda la puso Sandra con su simpatía, expresividad y atención. Muchas gracias por hacernos disfrutar de Girona de una manera inolvidable. Repetiremos.
My bed was too humid at night. Not all benefits that I had expected from other Paradores as 'amigo tarjeta de oro', booked for a superior room: no daily bottle of water, no discounts at dinner supplementos.