Hemos pasado mil veces por delante de este Parador y nunca nos detuvimos. Este año nos decidimos visitarlo y quedamos encantados. Instalaciones modernas, muy amplio y con muchísima luz. Un café en la terraza de la cafetería con Segovia al fondo es inolvidable. Está limpísimo, la piscina muy agradable con maravillosas vistas, personal muy profesional, habitaciones muy bonitas y magnífica oferta gastronómica, que disfrutamos junto a nuestra hija y nieta mayor. Una vez que hemos descubierto este Parador sin duda haremos un alto en el camino.
Visitamos este establecimiento casi todos los años. Las habitaciones son buenas y espaciosas. La cocina y el personal del comedor son muy amables, así como el personal de recepción. Gracias a todos por hacernos pasar una estancia muy agradable.