Rodeado por los Picos de Europa y lindando con el teleférico que ofrece una maravillosa panorámica, hace imprescindible la visita a este Parador. Decoración acogedora y merece la pena destacar la profesionalidad y amabilidad de los empleados, así como la oferta gastronómica. El camino es largo a través del desfiladero de La Hermida pero merece la pena el esfuerzo
Excelente estadía. Elegancia ben gusto , exquisita gastronomía en un ambiente histórico y a su vez espiritual. Ademas de las vistas recorridas por la ribiera. Muchísimas gracias por esta inolvidable experiencia
Un oasis de sosiego y de silencio para pasear entre los pinares, adentrarse por las montañas de Gredos o conocer y admirar los pueblos y aldeas de los alrededores. Todo ello atendidos como amigos por las excelentes personas que componen la plantilla del Parador. Inigualable el espectáculo de la puesta de sol desde la terraza frente a la sierra.