Precioso parador lleno de encanto, personal amable y lugar ideal para desconectar. Sin embargo no acabo de entender que cobren 10€ diarios de parking a los clientes alojados y solo 5€ a los no alojados, o que al tomar un tercio de cerveza te claven 6€, lo veo algo desmesurado. El desayuno regular, café malo y pobre bufet con jamón barato en la cuna de los ibéricos...